La CaixaBank y su compromiso colectivo para la acción climática

Gonzalo Gortázar Rotaeche La Caixa conjuntamente con las Naciones Unidas se adhiere al compromiso de velar por la conservación del medio ambiente expresando la voluntad de alinear su cartera conjuntamente con los objetivos de los Acuerdos de París, y con ello demostrar un verdadero impacto positivo marcando los objetivos. Tal compromiso barca los Principios de Banca Responsable con el objetivo de que el sector financiero movilice sus productos, servicios y relaciones con el objetivo de facilitar la transición económica hacia un modelo sostenible.

Con este compromiso se pretende alinear las carteras de las entidades financieras de todo el mundo con el fin de financiar una economía baja en carbono, y con ello lograr que el calentamiento global pueda mantenerse por debajo de los dos grados centígrados.

De acuerdo a declaraciones del consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, este señala que resulta esencial apresurar la transición hacia una economía baja en carbono, y para ello se debe promover el desarrollo sostenible y que además este sea socialmente inclusivo. Para ello, es de suma importancia el respaldo al Compromiso Colectivo con la Acción Climática, ya que este es un paso hacia esa dirección, pero además ello se encuentra y está completamente alineado con el modelo de la entidad que es socialmente responsable, así mismo con su estrategia ambiental y los valores corporativos de calidad, confianza y compromiso social.

En total se cuentan unos 35 bancos alrededor del mundo los que se han sumado al Compromiso Colectivo para la Acción Climática de Naciones Unidas. Pero además es importante señalar, que CaixaBank también se ha suscrito al Compromiso por el Clima que CECA y la AEB se han dado a la tarea de promover para la banca española.

Diversos compromisos en concretos

Luego de la firma de dicho acuerdo, el conjunto de entidades financieras que se plegaron al mismo sello el compromiso de centrar sus esfuerzos en aquellos sectores más intensivos en el empleo de carbono y que hacen vulnerable al clima dentro de sus carteras, pues estos son la clave para la transición climática. Del mismo modo, se darán a la tarea de involucrar a sus clientes en su propia transición energética con la finalidad de poder contribuir de manera más eficaz a los cambios que sean necesarios en la economía real y así poder lograr una economía baja en carbono.

Para ello, las entidades se han propuesto publicar sus objetivos específicos dentro del sector, sustentados en escenarios que hagan posible la alineación de la cartera con los objetivos del Acuerdo de París. Se estima que en el primer año posterior a la firma, se publicará y también se implementarán medidas que ellas mismas tomarán conjuntamente con sus clientes y así poder apoyar y acelerar el cambio hacia tecnologías, modelos y sociedades que sean más sostenibles.

Dicho acuerdo recoge el compromiso de todas estas entidades financieras, que se basa en el trabajo en conjunto para alcanzar un desarrollo de metodologías con el que se pueda medir el impacto climático y, de este modo alinearlo con los objetivos globales y locales. Para asegurar la rendición de cuentas individual y colectiva de cada banco, se comprometen a informar sobre sus progresos en la implementación de este compromiso.